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La verdad sobre las mujeres jirafa

Si viajas a Tailandia, concretamente a la zona norte, una de las excursiones que te ofrecerán todos los agentes turísticos es la de visitar las tribus de las mujeres Padaung o mujeres jirafa, esas mujeres de las que todos hemos visto alguna foto o video, que tienen un cuello muy largo ya que lo adornan con aros de metal.

Aunque la excursión puede resultar muy atractiva, esconde secretos y una realidad totalmente distinta a la que nos imaginamos, la cual trato de explicar en este post. Lo primero a dejar claro es que en ningún momento culpo a todos esos turistas que han viajado a Tailandia y han visitado una de estas tribus. La mayoría no conoce la realidad que se enmascara tras este fenómeno.

La información que aquí expongo es la que he conocido a través de mis estudios universitarios, además de algunos documentales y de los relatos de personas que sí han visitado estos lugares.

 

Oferta turística

Los agentes turísticos te dirán que en regiones como Chiang Mai y Chiang Rai hay unas tribus tailandesas en las que las mujeres se colocan anillos en el cuello para hacerlo más largo y así estar más bellas, o para atraer la fertilidad. Por un precio, el cual puede ser bastante elevado (unos 120€ visitar las cinco tribus).

Cuando llegues a una de estas tribus, verás pequeñas cabañas de madera, entre las que puedes pasear y entrar sin ningún pudor. En ella, todas las niñas y mujeres estarán tejiendo o vendiendo souvenirs. Te sonreirán e incluso te animarán para que te hagas fotos con ellas y te lleves un recuerdo de la experiencia.

 

Realidad de las mujeres jirafa

La realidad que tratan de esconder es la siguiente: Estas mujeres provienen de Myanmar (Birmania). En este país, desde los años 80 se vive una situación de guerra e inestabilidad, acentuada a partir del año 2007, tras la Revolución Azafrán. Por ello, muchas personas intentan huir del país atravesando la selva. Los que lo consiguen, llegan a parar a Tailandia.

Cuando empezaron estas migraciones, llegaron algunas mujeres con estos anillos en el cuello. Su origen y significado no se conoce, aunque se piensa que tiene unos 2.000 años de historia.

En Tailandia vieron la oportunidad turística que estas mujeres podían suponer para el país. Por ello, con estas chicas y mujeres, montaron unas especies de tribus para que los turistas pudieran conocerlas. Los hombres y niños viven al lado de estos asentamientos.

Sin embargo, todos estos refugiados de la guerra están en una situación ilegal: no se les considera ciudadanos, no tienen el derecho de cultivar ni talar árboles y tampoco se les permite trabajar en ninguna otra cosa. Si quieren permanecer en el país, deben quedarse en estas tribus.

Incluso, tal y como apunta Planea con Lena en su artículo Haz turismo responsable, alguno países como Nueva Zelanda se han ofrecido a acogerlas como refugiadas, pero Tailandia les ha denegado este título para que no puedan marcharse a otro país en busca de una mejor vida.

mujer jirafaLas mujeres jirafa deben sonreír y tratar bien a los turistas, haciéndose fotos. Realizan acciones que parecen tradicionales de la tribu, como tejer ropa que podrás comprar.

Para conseguir alargar su cuello, las mujeres que siguen esta tradición comienzan a ponerse grandes anillos en los cuellos a partir de los 5 años, añadiendo uno cada año hasta los 12, y más tarde hasta que el cuello llega a su tope. Al ser niñas muy jóvenes, la decisión de que comiencen este proceso recae en los padres de las menores.

Pese a que sí que hay mujeres en Birmania que llevan a cabo esta transformación de su cuerpo por tradición, en estos asentamientos tailandeses se les impone a las niñas para que puedan ganarse la vida como atractivo turístico.

 

Testimonios

Son varios los documentales que se han hecho eco sobre la situación real de los refugiados birmanos, aunque todos antiguos y muy difíciles de encontrar. El único que expone algo de información y puedes llegar a ver buscando en Youtube es el denominado La Condena del Refugiado: Los Desplazados de Myanmar.

En estos documentales algunos de los refugiados han podido llegar a hablar con las cámaras (eso sí, sin poder alejarse de los asentamientos). Los testimonios son impactantes.

Uno de los hombres birmanos explica que pueden ganar algo de dinero gracias a los turistas, su única fuente de ingresos. Añade que se sienten como en un zoo humano, y que siente que están perdiendo su propia cultura. Pero que es mejor huir que quedarse en Myanmar.



Una de las mujeres jirafa, o como prefieren ser llamadas, Kayan, también siente que están como en un zoo, pero pregunta ‘¿qué podríamos hacer si algún día los turistas dejaran de venir?’ Su deseo es que su hija pueda salir del país para estudiar una carrera universitaria y poder tener un buen trabajo para mantener a la familia.

Ya no son solo viajeros y pequeños colectivos los que piden que la gente deje de visitar estos lugares, sino que, desde 2009, ACNUR, la Agencia de la ONU para los refugiados, también defiende que esta opción turística está lejos de los derechos humanos y por lo tanto no debería existir, instando a las personas que viajan a Tailandia a que no visiten estos campamentos.

 

Solución

Conociendo la realidad a la que están sometidos estos refugiados, la primera solución que a uno se le pasa por la cabeza es dejar de visitar estos lugares para que de esta forma dejen de ser explotados, y de algún modo, esclavizados al servicio de los turistas.

Obviamente, ellos están ahí porque lo prefieren a estar en la Guerra de Myanmar, donde sufren un gran riesgo de morir. Se sienten como animales en un zoo, pero es su única alternativa para estar a salvo. La falta de otras oportunidades es la que les ata a vivir dentro de estos campamentos.

mujer jirafa tejiendo

Es muy difícil dibujar una solución, ya que se está jugando con vidas humanas y, además, todo esto depende de gobiernos y agentes con mucho poder. Pero al menos es importante conocer la verdad y poder juzgar por uno mismo, antes de arrepentirse de visitar un lugar que no debería existir ni mucho menos ser una atracción turística.

Nosotros podemos ayudar rechazando este tipo de oferta turística, informándonos de su situación real y concienciando a otras personas de lo que realmente ocurre en este lugar. Además, también podemos estar atentos a iniciativas de ONGs u otros países para apoyar que estas personas puedan cambiar de vida.

6 thoughts on “La verdad sobre las mujeres jirafa

  1. Gran verdad la que expones. Nosotros nos hemos encontrado con este zoo humano en dos ocasiones, en Tailandia y en Myanmar. En Tailandia cometimos el error de entrar en la zona dónde estaban medio perdidos con la moto y terminamos teniendo que pagar a un militar con una metralleta y que hacía de “recaudador del poblado”. En el lago Inle, directamente le dijimos al barquero que no nos acercara por allí.

    Es triste.

  2. ¡Vaya, Eva! yo realmente pensaba que eran tribus tal cual, es decir que no había nada espúreo en estas mujeres jirafa y que era una tradición.

    Gracias por la información; desde luego, la mejor forma de acabar con esta explotación es terminar con las visitas.

    Un saludo.

    Cristina

  3. Había leído ya sobre las mujeres humanas y es horrible el zoo humano. En Myanmar ya no hay guerra pero supongo que el problema es que no les dejan volver… Yo creo que no lo visitaría, es alimentar el pez que se muerde la cola.

  4. Gracias por compartir este artículo, ya habíamos visto y leído la realidad de estas mujeres en varios medios.

    Como viajeros creo que una de nuestros objetivos es denunciar este tipo de abusos a través de nuestro blog y así esalentar a otros viajeros, turistas o visitantes a que no se acerquen a estos lugares, o al menos que si lo hacen, sepan la realidad del mismo.

    Un abrazo
    Eva

  5. Muchas gracias por contar tu experiencia. Como mínimo, los turistas deberían tener la información necesaria para poder tomar la decisión que consideren correcta.

    Un saludo!

    Eva

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