Los 5 caprichos que debes darte en París

por Eva

París es una ciudad tan cara que muchos tenemos que ir con cuidado para no quedarnos sin dinero en la cartera. Pero hay algunos caprichos que te recomiendo que te des durante tu viaje a París. Pequeñas cosas que no suponen demasiado dinero pero te harán sentirte un auténtico parisino.

1. comprarte un libro

Este es el capricho más barato que podrás darte en París. En esta ciudad abundan las librerías en las que ofrecen libros de segunda mano por precios de risa: 20 céntimos, 1 euro… Además tienen tantísimos que te puedes tirar horas buceando entre las estanterías para decidirte por uno.

 

Una buena zona para hacer una ruta por estas librerías es el Barrio Latino, donde se encuentra la Universidad Sorbona. Por ejemplo, en la Place Saint Michel está la librería Gilbret Jeune, una de las más populares, pero te aseguro que por este barrio hay muchas más que incluso ofrecen CDs, DVDs y discos de vinilo por poquísimo dinero.

Eso sí, si quieres comprar un libro en un lugar especial, te recomiendo con creces la librería Shakespeare&Co (Rue de la Bûcherie, 37), especializada en libros de habla inglesa y por donde han pasado escritores de la talla de Ernest Hemingway y Scott Fitzgerald. Es un local con muchísimo encanto en el que incluso ofrecen que te quedes a vivir una temporada a cambio de trabajar unas horas en el local.

 

2. probar los mejores macarons

Si eres tan goloso/a como yo no puedes irte de París sin probar los macarons más famosos de la ciudad, los de Ladurée, una respostería de lujo donde se inventaron hace unos 150 años. Hay numerosos establecimientos Ladurée repartidos por todo París, pero si quieres ir al primero que se abrió lo encontrarás en la Rue Royale 16-18, entre la Iglesia de la Madeleine y la Plaza de la Concordia.

Cierto que es que teniendo en cuenta su tamaño su precio puede resultar algo elevado (en torno a 2€), pero merece la pena aunque sea comprarse un par de sabores distintos, ¡están deliciosos!

 

3. tomarse un café en una terraza

Si decimos que París es una ciudad cara, se nota sobre todo por sus cafeterías. Aquí un café te puede costar perfectamente 5€, 6€ o más si hablamos de un capuccino o algo más elaborado. Pero después de caminar por una ciudad tan grande, apetece mucho sentarse en una de sus terrazas y tomare tranquilamente un café mientras ves pasar a la gente.

Si quieres una opción más barata, puedes pedirte un café para llevar, suelen costar mucho menos que si lo te lo tomas en el local. En este artículo te cuento este y otros trucos para ahorrar en la ciudad: Consejos para no arruinarse en París.

 

4. hacerse un retrato en montmartre

Montmartre es el barrio más bohemio de la ciudad. Por sus calles son numerosos los artistas que te ofrecerán hacerte un retrato. Los hay quienes innovan y te recortan tu perfil con unas tijeras, te hacen un retrato conjunto o te hacen una caricatura de lo más divertida.

Si prefieres llevarte una pieza de arte en la que tú no aparezcas, en las tiendas de este barrio e incluso en los puestos callejeros de los pintores también encontrarás un montón de cuadros para todos los estilos. Y si tu bolsillo no alcanza para tanto, puedes hacerte con alguna pequeña lamina que represente algún lugar emblemático de la ciudad. Las que son impresas, que no pintadas, te pueden costar perfectamente 1€o menos.

 

5. comerse una fondue de queso

La gastronomía francesa es una de las más valoradas del mundo. Uno de sus ingredientes más especiales es el queso. Así que, si eres quesero, tienes que pedirte aunque sea sólo un día una buena fondue o una raclette, dos deliciosos platos en los que el queso fundido es el protagonista.

Como ves, París es un destino en el que no faltan la cultura, el arte y la buena gastronomía. Cuando visites la capital francesa, reserva unos cuantos euros para poder disfrutar de estos pequeños caprichos que harán que tu viaje sea mucho más especial.

 

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