20 sitios de España para visitar en primavera

Con la primavera llega el buen tiempo, los árboles florecen, hay varios días de vacaciones… es la estación perfecta para salir de casa y conocer estos únicos rincones de España que cobran especial encanto durante esta estación del año.

1. Vall de Boí, Lleida  – Un país para recorrérselo

Es muy difícil elegir un solo destino preferido de primavera dentro de nuestra geografía, hay tantos, tan variados y tan atractivos por diferentes…

Nos hemos decantado por los Pirineos porque en primavera aún hay nieve en las cumbres más altas, en los valles el verde esta deslumbrante, por cualquier rincón mana agua que hace que los ríos bajen con fuerza. Los campos se llenan de florecillas silvestres, el sol brilla radiante y el cielo es azul de verdad, si necesidad de filtros ni mandangas. Los días alargan y todo ello crea una atmósfera muy agradable. Además nos gustan los pueblecitos con casas de piedra, pizarra en sus tejados y macetas en sus ventanas, y también las carreteras con muchas curvas y poco tráfico.

Dentro de los Pirineos hemos elegido el Vall de Boí, en el Pirineo catalán, porque en él se conjuga la naturaleza, con otra de nuestras pasiones, el Arte Románico.

En este apartado y precioso valle de los Pirineos, rodeado de altas montañas con cimas que rondan los 3000 metros, se construyeron hace más de ocho siglos una serie de iglesias y ermitas, templos de especial singularidad que, gracias a las dificultades de acceso al valle, han llegado sorprendentemente bien conservados hasta nuestros días. Son uno de los mejores conjuntos románicos de Europa y está declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

 

2. Burgos – Viajando con chupetes

Burgos es un lugar perfecto para visitar en las fechas primaverales, el buen tiempo se asoma y apetece más pasear por sus calles y descubrir sus rincones. La visita a la ciudad comienza en el Arco de Santa María, puerta de entrada a la plaza de la Catedral y dónde encontramos el paseo del Espolón que continua hasta el Teatro Principal.

La Catedral de Burgos de estilo gótico está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y es un auténtico espectáculo, aquí comienza la zona de pinchos, repleta de bares para degustar la buena gastronomía de la zona desde su conocida morcilla a los famosos champiñones de Casa Pancho o pinchos más elaborados basados en la gastronomía burgalesa.

Catedral de Burgos

Si se viaja con los peques hay que visitar el Museo de la evolución humana donde podrán divertirse  la vez que aprenden, tampoco puedes irte de Burgos sin visitar el Monasterio de Las Huelgas y sin disfrutar de un buen lechazo en Casa Azofra. Y por supuesto hay que aprovechar los días primaverales para dar un buen paseo por el parque de El Parral y el Paseo de La Isla a la orilla del río.

El encanto de la ciudad de Burgos, su gente y su gastronomía es una combinación perfecta para disfrutar de una escapada primaveral.

 

3. Sevilla – Consejero Viajero

Sevilla en primavera se viste de sus mejores galas, sus parques y sus calles se llenan de color, de ese color especial que bien dice la canción.

Es muy buena época para visitar la ciudad ya que las temperaturas son suaves, perfectas para pasear por Sevilla, visitar los monumentos del centro histórico, ver un buen tablao flamenco, disfrutar de las tapas en alguna de sus terrazas al aire libre.

sevilla en primavera

Si visitas Sevilla no te puedes perder  la Giralda, la Plaza de España, las Setas de Sevilla, el Puente de Triana y el Barrio de Triana, la Torre del Oro, el Real Alcázar y el Parque de Maria Luisa entre muchos otros.

Además si coincide tú visita con la Feria de Abril, la fiesta más importante de la ciudad, seguro que disfrutarás de la ciudad aún más.

 

4. Benidorm, Alicante – Marga viaja

Primavera es una época preciosa para visitar Benidorm. La verdad es que es mucho mas que sol y playa aunque muchas personas se empeñen en decir lo contrario.

Benidorm tiene un casco antiguo peatonal donde encontraras un montón de bares para degustar tapas de casi todos los rincones de España, junto a un ambiente excelente en todas sus terrazas. Además de la zona de tapas Benidorm, dispone de una gran variedad de restaurantes con comida internacional de casi todas  las partes del mundo.

Puedes visitar también el mirador de Benidorm uno de los símbolos de la ciudad que parte las dos playas. Aquí disfrutaras de unas vistas del atardecer y amanecer impresionantes. Para llegar al mirador lo tienes fácil, cualquiera de sus calles estrechas del casco viejo te conducirán a el, verás callejones con un encanto especial. Arcos de piedra con sus macetas en las fachadas nos muestra una pequeña estampa de lo que fue Benidorm en los años 60.

Benidorm

Benidorm es un lugar fantástico para hacer múltiples  actividades te paso 10 cosas que ver y hacer en Benidorm.

 

5. Menorca – Travelling la vida loca

El invierno es duro en la isla. Las temperaturas relativamente bajas, junto con la intensa tramontana y la altísima humedad, hacen que la sensación térmica sea más baja de lo que se podría pensar. Además, Menorca es el punto de España donde antes se hace de noche, por lo que los días invernales son muy cortos. Por eso, al llegar la primavera, cuando las temperaturas suben y los días se alargan, la isla florece en todos los sentidos y se convierte en un destino turístico ideal.

Si bien el principal motivo para visitar Menorca suele ser bañarse en sus calas cristalinas, en primavera, cuando el agua todavía está fría, hay muchas otras actividades que justifican una visita a la isla.

Yo recomendaría dar un tranquilo paseo por el casco antiguo tanto de Mahón como de Ciudadela, cuyos respectivos puertos son un regalo para la vista. Otra actividad que no puede faltar son las caminatas para alcanzar las playas vírgenes, a las que no llega ninguna carretera, como Trabalúger, Cala Pregonda, Cala Pilar o Binigaus.

La visita a Monte Toro, la montaña más alta de isla, situada justo en el centro de la misma, es obligatoria, ya que las vistas son espectaculares. Y tampoco pueden faltar las visitas a los monumentos megalíticos de la isla, como la Naveta des Tudons o el Talaiot de Trepucó. La guinda del pastel sería la visita a la destilería Xoriguer, en el puerto de Mahón, donde producen todo tipo de licores de manera artesanal.

 

6. Montanejos, Castellón – Modo Traveller

Me encantan las escapadas de primavera. Sobre todo porque es el momento ideal reconciliarte con la naturaleza y disfrutar de todo lo que nos ofrece. Montanejos es mi lugar favorito para esta época del año. Se trata de un pequeño pueblo de Castellón con apenas 200 habitantes, que esconde uno de los tesoros naturales más preciados de la Comunidad Valenciana.

A lo largo del río Mijares te encuentras con piscinas naturales y aguas cristalinas.Un auténtico paraiso en la montaña donde se halla la Fuente de los Baños, un manantial de aguas termales que mantienen el agua a 25º durante todo el año, permitiendo un baño agradable durante cualquier época del año. Si te adentras a nado en el interior, encontrarás pequeñas cuevas y saltos para los más atrevidos.

montanejos

Además, si te gusta el sendismo o dar un paseo en bicicleta, hay varias rutas con vistas espectaculares. Mi preferida fue la Ruta de los Estrechos, que llega hasta el Aliviadero de la prensa de Arenoso, con un caudal de 6.000 litros por minuto, ofreciendo un espectáculo increíble.

En Montanejos también hay hueco para los más aventureros. Si te gustan los deportes de aventura, se pueden contratar activiades de rafting, hidro-speed, barranquismo, etc.

En definitiva, una escapada muy completa para disfrutar de la naturaleza en estado puro y terminar el día con una deliciosa barbacoa de carne a la brasa y unas cañitas. ¿Te convence el plan?

 

7. Almería – ThisIsTravel

Perderse por Almería en primavera puede ser una escapada muy completa. ¿¿Qué puedes hacer??

Para contagiarte de Almería ciudad, puedes darte un paseo muy agradable por el barrio de la Medina, fue el núcleo primitivo de la ciudad, fundado en el siglo X, rodeado por la Muralla de Jayrán y que encierra en ella una fortaleza musulmana-cristiana en un cerro, llamada la Alcazaba. Desde la misma, puedes observar las vistas panorámicas de Almería y su golfo que son muy chulas.

Más tarde, puedes visitar la antigua Mezquita Mayor, la Catedral de Almería y su hermosa plaza con palmeras, donde puedes tomarte un vino con una buenas tapas en algún local cercano.

Almería

Consejo: intenta coincidir con Semana Santa porque habrá mucho ambiente.

A unos 30km, puedes visitar el Desierto de Tabernas, realizando alguna ruta de senderismo o de 4×4 o bien ir al mini Hollywood para sentirse como si estuvieras en el viejo oeste americano.

Y si te gusta el “playeo”, el rollo “camper” y la naturaleza, no puedes perderte , a una hora de coche, el Parque natural del Cabo de Gata-Níjar. Imprescindible disfrutar de la Playa de los Muertos, Agua Amarga, Las Negras y al Faro de Cabo de Gata.

 

8. Valle del Jerte, Cáceres – El Pachinko

No importa cuánto dure el invierno, la primavera siempre llega y contemplar el Valle del Jerte con los cerezos a rebosar de flores blancas es una sensación inolvidable.

En este precioso enclave de Cáceres todo gira en torno a la cereza. Sin ir más lejos, en el valle hay plantados más de un millón y medio de estos árboles frutales que son el motor de la economía y también el reloj que marca el calendario de sus gentes durante todo el año.

Valle del jerte

La ciudad más importante de la zona es Plasencia, pero después de visitarla merece la pena alojarse en alguno de los hermosos pueblecitos que la rodean. Navaconcejo, Cabezuela del Valle, Jerte o Tornavacas quedan justo en el corazón del valle y son parada obligatoria.

Cerca se encuentran algunos de los parajes naturales más célebres de Extremadura como la Garganta de los Infiernos donde puedes disfrutar de rutas de senderismo, hermosas cascadas y muchas experiencias relacionadas con la naturaleza.

Además, en la zona hay excelentes alojamientos rurales donde divertirse con actividades de agroturismo y muchos restaurantes en los que volverás a creer en la cocina de pueblo. No dejes de probar las migas o el vino de pitarra.

 

9. Parque natural de Doñana, Huelva – Mochilear

El Parque Nacional de Doñana es como un mosaico de ecosistemas que albergan una biodiversidad única en Europa. En él viven especies en serio peligro de extinción como el águila imperial ibérica y el lince ibérico, y además es lugar de paso, de cría, y descanso en la ivernación para miles de aves europeas y africanas. Es Reserva de la Biosfera, Parque Nacional y Patrimonio de la Humanidad.

Con una extensión de 54.251 hectáreas, Doñana la forman catorce municipios de las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz. Sus playas vírgenes son bañadas por el Océano Atlántico, donde desembocan los Ríos Tinto y Guadalquivir. Destacan sobre todo dos ecosistemas: los bosques de pino con matorral mediterráneo que crecen en un suelo arenoso y la marisma, formada por un terreno muy arcilloso e impermeable, permitiendo que el agua de la lluvia se almacene y forme lagunas.

Los ecosistemas de Doñana están formados básicamente por la playa, las dunas, los pinares y la marisma con sus lagunas. Sólo se puede visitar con vehículos autorizados. Contratamos la excursión con La Sociedad Cooperativa Andaluza Marismas del Rocío, con guía conductor del bus 4X4.

Nos explicó que las dunas son móviles. Nos habló de las plantas que habitan las dunas, de las pisadas de los animales, de los animales que habitan las dunas como la tortuga de tierra, y que durante siglos la realeza británica iba a cazar allí, entre bote y bote. ¡Fue muy divertido!

Doñana

 

Tras las dunas el paisaje cambió, pasamos a las marismas. Nos explicó que el agua de las marismas es la de la lluvia y gracias a la tierra arcillosa que no permite que la tierra la absorba, se forman las lagunas. En las marismas vimos caballos marismeños. Nos explicó que fueron los caballos y vacas marismeñas los que Cristóbal Colón llevó en su segunda travesía a América, porque los primeros murieron durante los tres meses de viaje. ¡Todos sabemos que el caballo lo llevaron a América los españoles! Y eso de que el Mustang es 100% americano, es una ficción puesto que no es un animal autóctono.

Al poco paramos en el Poblado de la Plancha, a la vera del rió Guadalquivir en una zona donde hay un embarcadero, baños y las viviendas. En una de ellas se expone como se vivía. Pasado 20 minutos volvimos al autocar 4X4. Vimos más gamos y poco a poco regresamos a las marismas entremezclando con zonas de pinares, y posada en la rama de un árbol un Halcón pergamino, casi sin darnos cuenta estábamos de nuevo en la paya de vuelta donde vimos a un águila pescadora en lo alto de la Torre de la Carbonera(siglo XVI). Hay varias a lo largo de la costa.

Desde aquí mi recomendación si se pasa cerca, el dedicar medio día a su visita y como ya es mi costumbre desearos… ¡Felices viajes!

 

10. Barcelona –  Vero4Travel

Sin lugar a duda, uno de los mejores planes para realizar en primavera es viajar a la ciudad condal. A través de estas líenas, mi objetivo es mostraros qué ver en Barcelona durante un city break.

barcelona

La capital de comunidad autónoma cuenta con innumerables puntos de interés. Como las distancias son amplías, además de las posibles caminatas es interesante estudiarse la red tanto de transporte público (Si queremos ahorrar dinero) como de transporte privado (Si buscamos ahorrar pronto).

Una gran opción es perderse por las calles en busca del modernismo catalán ya que Barcelona es la joya de la corona de este arte.

 

11. Valle de Benasque, Huesca – Life in Wilderness

Mientras todo el país está floreciendo, la gran cordillera pirenaica continua bajo un espeso manto de nieve que no comienza a fundirse hasta que la nueva estación está bien avanzada.

Es entonces cuando la naturaleza explota; los valles se cubren con flores salvajes que cubren la hierba con miles de colores; con el deshielo, un gran estruendo resuena por las paredes de los barrancos, es el agua que cae como poderoso torrente en incontables cascadas y saltos de gran altura como en pocos sitios se ven.

Valle de Benasque, Huesca

Sin duda el valle de Benasque es el gran valle del Pirineo; es el valle del Reino del Aneto, es el valle más agreste, abrupto y escarpado de todos los valles.

Esquí, alpinismo, senderismo, rafting, travesías, historia, gastronomía… la oferta no pude ser mayor, ¿preparados para viajar al paraíso?

 

12. La Graciosa, Islas Canarias – Ver, Oir y Viajar

Si has estado en Lanzarote y no has visitado La Graciosa, te has perdido “la octava isla” de ese conjunto de maravillas volcánicas que forman las Islas Canarias

La Graciosa es una isla “chinija”, natural, sin asfalto… en medio del Océano Atlántico.

Las vistas desde el barco a su llegada a puerto son maravillosas: playas vírgenes, casitas blancas iluminadas por el sol, aguas cristalinas… Es un paraíso desconocido.

La Graciosa, canarias

En La Graciosa se para el tiempo, por lo que es el lugar idóneo para desconectar, para disfrutar del silencio o para dejarte llevar por la gama de colores del océano y de la tierra volcánica.

Para disfrutarla, la opción más bonita es la de alquilar unas bicis y recorrerla entera, despacio, saboreando las distintas playas y paisajes que se van abriendo camino a tu paso.

Además, para los que quieran disfrutar plenamente de su naturaleza, se puede acampar en la Playa del Salao, muy cerquita de Caleta de Sebo (la capital) en la que está permitida la acampada, previa autorización.

Si vais a Lanzarote, no dejéis de ir a La Graciosa.

 

13. Granada – Travel me Softly

Granada es una ciudad versátil, que en cada estación ofrece un encanto diferente. Sin embargo, con la llegada de la primavera se produce un resurgir de vida del que es difícil no enamorarse.

Tras el frío invierno, el sol comienza a calentar e iluminar con una luz muy especial, otorgando a edificios tan emblemáticos como La Alhambra unas tonalidades de ensueño, especialmente al atardecer.

mirador de San Nicolas desde la Alhambra

Los cármenes, el precioso Parque García Lorca y, como no, los jardines del Generalife se suman a la fiesta primaveral con una explosión de color que hace las delicias de los amantes de la fotografía y la naturaleza urbana.

Incluso, la ciudad huele distinta durante esta época del año. Llamadme romántica, pero recuerdo que, cuando vivía en Granada, al abrir la ventana por la mañana percibía un olor diferente, dulzón; que te daba unas ganas inmediatas de salir a la calle a disfrutar del día.

Sea por ese olor especial o por el cálido sol de primavera, con la llegada de esta estación las terrazas comienzan a llenarse de gente que disfruta al aire libre de una buena cerveza y de las deliciosas y generosas tapas granaínas.

En definitiva, en primavera Granada rebosa vida, convirtiéndose en uno de los mejores destinos de España para esta época.

 

14. Formentera – Viviendo de Viaje

Uno de nuestros destinos preferidos para ir en primavera es Formentera y ¡motivos no nos faltan! Es un auténtico paraíso, cercano y con playas alucinantes que nada tienen que envidiarle a las del mismísimo Caribe.

Además, al considerarse todavía temporada baja, los precios son más asequibles que en verano pero a la vez hace buen tiempo y puedes ir a la playa a tomar los primeros rayos de sol en bikini ¡que sientan de maravilla!

viviendodeviaje

Lo mejor es alquilar una moto o coche para recorrerla de punta a punta y disfrutar a tu aire de unas vistas y unos atardeceres de ensueño. Paisajes, acantilados, faros… que han cautivado a directores de cine y escritores como Julio Verne que se inspiró en Formentera y el famoso Faro de la Mola para escribir su novela “Héctor Servadac”.

En toda la isla se respira un aire bohemio y relajante que seguro no te dejará indiferente, nosotros fuimos el año pasado y nos quedamos enamorados de esta pequeña isla de las Baleares, ¡este año ya estamos organizando nuestro regreso!

 

15. Delta del Ebro,  Tarragona – A mamá le gusta viajar

Desde A mamá le gusta viajar os queremos recomendar  un destino para visitar en primavera: el Delta del Ebro. El contacto con la naturaleza en esta época del año nos apetece bastante: poder disfrutar de playas casi vírgenes, observar las aves, degustar un arroz en Poble Nou, en cualquiera de sus variedades,  y pasear en bici entre arrozales. El Delta del Ebro es ideal para esa escapada en la que siempre necesitamos recargar pilas.

Tras el Parque Nacional de Doñana, este es el más importante del Estado Español y el segundo del Mediterráneo. Una gran diversidad de aves (más de 300 de las 600 que habitan en Europa) pasan por aquí. Por ello, os proponemos primero la visita a la Casa de Fusta, Centro de Interpretación del Parque. Si vais con niños resulta una opción muy didáctica.

Delta del Ebro

Al lado hay un área recreativa en la que además de mesas de picnic y kiosko, podrás realizar actividades relacionadas con el arroz, alquilar bicis, dar una vuelta en karts a pedales, a caballo, en carros o incluso en barcas.

En primavera es la época de nidificación. Hay muchos miradores para observar la fauna en su hábitat natural. Nosotros pudimos ver una colonia de flamencos, garzas y patos de diferentes plumajes. ¡Así que no olvidéis los prismáticos! Si quieres ver cómo fue nuestra jornada te dejo el link al post: http://amamalegustaviajar.blogspot.com.es/search?q=ebro

 

16. Arroyo de la Luz, Cáceres – Mochilas en viaje

Cuando comentamos a nuestros amigos que nos íbamos a Extremadura, casi todos pusieron cara de desconcierto. Lo cierto es que pasamos casi dos semanas recorriendo la región y no nos dio abasto para conocer todo lo que Extremadura tiene para ofrecer.

Tuvimos la suerte de conocer lugares increíbles con paisajes que fueron pintados a mano. Pero en muy pocos lugares dijimos acá podría vivir una temporada. En Arroyo de la Luz nos pasó eso. Supuestamente no hay mucho para ver o hacer, pero la gracia radica en eso. En poder caminar 10 minutos y estar en el medio del campo con el mate y un libro. En poder enterase la historia del lugar en boca de sus habitantes mientras se comparte una copa y un pedazo de jamón. O, sobretodo, en que esos habitantes te hagan sentir como en casa.

Arroyo de la luz, Caceres

Arroyo de la Luz, está a 20 kilómetros de Cáceres y a pocos kilómetros de la gran Dehesa de la Luz. Desde ahí comienza el camino hasta la Virgen de la Luz, la razón y causa de este pueblo. Allí historia, cultura y naturaleza convergen de una manera única y auténtica.

 

17. Córdoba – Explorando sin rumbo fijo

Uno de los destinos que no hay que perderse en primavera es, sin duda alguna, Córdoba!! Hace poco la visitamos y nos enamoró! Su impresionante Mezquita-Catedral te deja sin habla al entrar, nunca habíamos visto nada igual!

Además también tiene un precioso Alcázar, un puente romano, la torre de la Calahorra…y otros muchos lugares de interés para visitar en cualquier momento del año. Pero sólo en primavera se puede disfrutar de sus conocidos patios en todo su esplendor! Fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el año 2012 y durante la primera quincena de mayo es cuando se celebra la fiesta de los patios y se abren al público.

Cordoba

El barrio más característico es el del Alcázar viejo, y su máximo exponente es el Palacio de Viana, con 12 patios diferentes llenos de coloridas flores, fuentes, columnas…una preciosidad. Sin duda un espectáculo que merece la pena visitar en esta época del año.

 

18. Ávila – Vero4Travel

Un plan ideal tanto si viajas con niños o en pareja es acercarte a Ávila. Esta ciudad de Castilla y León es una de las más románticas y fáciles de visitar del país ya que prácticamente es peatonal.

Recorrer el interior de las murallas visitando los principales lugares de interés es una de las mayores actividades a realizar en Ávila en un día.  No olvides degustar su famoso y sabroso chuletón símbolo de la ciudad.

Muralla Ávila

Además, en esta época del año el frío ha descendido por lo que te recomendamos visitar los alrededores de Ávila en busca de los bellos parajes naturales que allí se encuentran.

 

19. San Jordi, Castellón – Mochilear

Después de esta excursión la manera de ver ahora las oliveras ha cambiado para siempre, porque hoy se que si su tronco es ancho, ese árbol es centenario o milenario.

Por mis orígenes, me siento muy unida a la tierra y a todo lo que crece de ella. Mi padre y mis abuelos eran labradores, sembraban su tierra, de la huerta, de sus campos de arroz y de los naranjos.

san jordi castellon

Me gusta contemplar los arboles, sobre todo los que tienen solera, los monumentales, y no puedo evitar el abrazarlos o tocarlos disimuladamente si hay mucha gente cerca.

Las Oliveras milenarias de San Jordi se encuentran en la provincia de Castellón. Nos explicaron un método casero con el que podíamos saber aproximadamente la edad de una olivera: hay que medir desde el suelo 1 metro y después, a esa misma altura, medir el diámetro de su  tronco, cada metro son 1000 años.

¡Estas oliveras son monumentos vivientes!

Las de acontecimientos a las que han sobrevivido, y las personas que han pasado por delante de estas oliveras, y el saber que estamos ante la presencia de árboles milenarios, para mi implica venerarlos y respetarlos.

 

20. Llanes, Asturias – Meraviglia

El invierno puede ser duro en el norte de España: lluvias, nieve,viento… No obstante, cuando llega la primavera, es una zona ideal para visitar.

Uno de los lugares que no tienen desperdicios es Llanes, en Asturias. Tal es la belleza de este pueblo, que aquí se han rodeado un buen número de películas: El Abuelo, Remando al Viento, Historia de un beso… y El Orfanato, cuya lúgubre localización podéis ver en la foto.

Llanes

Además, Llanes tiene un precioso y colorido puerto en el que cada cubo de piedra ha sido pintado por el artista Agustín Ibarrola, por lo que te encontrarás con una de las costas más alegres del litoral español.

Por otro lado, si te gusta la naturaleza, muy cerca se encuentran los Bufones de Arenillas, los cuales puedes conocer haciendo clic en este enlace.

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