El Algarve en 4 días: playas, pueblos y consejos

por Eva
Ponta da Piedade a vista de drone

En este artículo te cuento qué ver y qué hacer en el Algarve en 4 días, y te doy consejos para que disfrutes al máximo de esta bonita zona del sur de Portugal. Aquí encontrarás información sobre los puntos más espectaculares del Algarve, los cuales no deberías perderte en tu viaje en coche por esta región portuguesa.

Nosotros nos alojamos en Albufeira, ya que está ubicado en el medio del Algarve, y lo que hicimos fue dedicarle un día a cada zona en concreto de esta región. Nos cogimos este apartamento de Airbnb (link de colaborador) alejado de la zona de pubs y discotecas, con piscina y en el que era muy fácil aparcar en la propia puerta, a nosotros nos gustó mucho. Este viaje por el Algarve formó parte de una ruta más larga por todo el sur de la península, aquí os dejo el itinerario completo: Ruta de 12 días por Andalucía y el Algarve.

 

Día 1: llegada

Nosotros llegamos por la tarde, por lo que el primer día no tuvimos mucho tiempo de explorar más allá de Albufeira. No obstante, el resto de días fueron muy completos, por lo que si tú tienes más tiempo el primer día, puedes pasar a este algunos de los sitios que nosotros vimos en los días sucesivos, como la Praia da Falesia, a 13 km de Albufeira, ya que nosotros no somos de quedarnos mucho rato en las playas, nos gusta llegar, darnos un baño y al poco rato seguir conociendo lugares.

Si quieres comer de camino, te recomendamos el restaurante al que nosotros fuimos a la vuelta, antes de salir del Algarve. Se llama Xicken & Cia y está a menos de 30 km de la frontera con España. Es un restaurante tradicional especializado en pollo asado, uno de los platos típicos de la zona. El salón es realmente grande y bonito, y la comida está buena y a un buen precio.

 

Día 2: Algarve occidental

Este día comenzamos explorando la parte más al oeste del Algarve. Comenzamos visitando Portimão y Lagos. Aunque sus centros tienen cierto encanto, en general no encontramos demasiado que ver, ya que el fuerte del Algarve son sus playas y acantilados. No obstante, está bien conocer las principales poblaciones de la zona y aunque sea dar un pequeño paseo por ellas.

Comimos en Lago y nos dirigimos a la Praia do Camilo, que está a unos 2.5 km del centro de Lagos (fuimos hasta ella en el coche y lo aparcamos por las urbanizaciones que rodean la playa). Lo curioso de esta playa es que, además de la parte que se ve mientras bajas las escaleras de madera, hay un pequeño túnel en la pared que la conecta con otra zona un poco más tranquila. Además, si caminas por la orilla de una playa a la otra, verás una pequeña cueva con un agujero en el techo que recuerda, en versión mini, a la famosa Cueva de Benagil, que nosotros visitamos al día siguiente.

De ahí fuimos a unos de los acantilados más impresionantes del Algarve: la Ponta de Piedade (es la imagen de drone del comienzo del artículo). Os recomiendo ir con zapatillas o calzado cómodo, porque las escaleras para bajar y los caminos son de tierra y bastante irregulares. También tienes la posibilidad de hacer un paseo en barco por las grutas de la zona, allí mismo hay barqueros que se ofrecen o también puedes reservarlo por Civitatis.

Para terminar el día, fuimos a presenciar el atardecer al Cabo de São Vicente, el punto más al oeste de todo Portugal (por eso también se le conoce como Finisterre). Desde aquí se ve una bonita puesta de sol sobre el mar, aunque otra opción es la Fortaleza de Sagres, el punto más al sur del país. Aunque vayas en verano, llévate una sudadera, ya que por esta zona hace mucho viento y refresca bastante conforme va cayendo la tarde.

 

Día 3: zona central del Algarve

Esta fue la zona que más nos gustó del Algarve por sus preciosos paisajes, playas y senderos. En primer lugar queríamos ir a la Cueva de Benagil, una gruta a la que solo se puede entrar por el mar, por lo que hay que ir o en barco, o en kayak, o nadando (está bastante cerca de la playa desde la que se sale, pero hay que estar en forma para esta última opción).

El caso es que cuando nosotros llegamos, sobre las 10.30, el parking, que es bastante grande, ya estaba a reventar, por lo que nos fue imposible aparcar. Era agosto, plena temporada alta, por lo que el resto del año seguramente no esté tan concurrida, pero si vas en verano, lo mejor es madrugar e ir antes de las nueve para poder aparcar sin problemas.

Como no pudimos aparcar en Benagil, nos fuimos para Carvoeiro, lugar en el que se han construido unas pasarelas de madera que recorren el Algar Seco (para llegar aquí buscad en Google Maps ‘Algar Seco Cliff Walk’. De estas pasarelas de madera salen unos pequeños senderos que recorren los acantalilados y te meten por grutas, es un sitio laberíntico con unas vistas al mar preciosas. Muy cerca de esta zona, al final de las pasarelas, está la Cueva de Boneca, que es la más popular (y al lado de ella un chiringuito).

Tras este recorrido fuimos caminando hasta Carvoeiro pueblo, que tiene una playa bastante buena. No obstante, nosotros caminamos un poco más para llegar hasta la Praia do Paraiso, que está más aislada y también es preciosa (por lo que pudimos comprobar, lo raro en el Algarve es encontrarse con una playa fea).

Después de comer en Carvoeiro volvimos a Benagil y esta vez sí conseguimos aparcar. Nosotros queríamos ir a la cueva en kayak, por lo que vi hay dos empresas allí que lo ofrecen: una tiene puestos por toda la carretera hacia abajo, y en la misma playa, y la otra tiene un puesto a mitad. Por lo pude observar, aunque la primera te alquila por menos tiempo el kayak (una hora, la otra una hora y media), te da el kayak a pie de playa y lo devuelves allí, mientras que los de la otra empresa tienes que subirlos y bajarlos tú por la carretera.

A nosotros nos costó una hora de kayak doble 30€, y le pedimos una mochila estanca para poder guardar algunas cosas que te prestan dejando 20€, que te devuelven una vez le traigas de vuelta la mochila. Una vez en kayak, llegamos a la Cueva de Benagil en apenas cinco minutos, está al lado. Dejamos el kayak en la orilla y estuvimos un buen rato disfrutando de esta impresionante gruta, merece la pena venir. Lo más complicado para nosotros fue salir de la cueva por las olas que empujan al kayak, por lo que cuanto más tranquila esté el agua mejor.

Como nos sobró tiempo, fuimos con el kayak un poco más allá de la cueva para ver otra pequeña playa, y después al otro lado de la playa desde la que habíamos salido, donde había otra gruta chula. Esa zona es espectacular para explorar con el kayak. No obstante, si prefieres que te lleven en barco, también hay excursiones que pasan por las diferentes cuevas, incluída Benagil, aunque la mayoría no desembarcan dentro de la cueva. Puedes reservarlas por la zona o a través de este enlace. De ahí nosotros ya nos fuimos al apartamento.

 

Día 4: el Algarve oriental

Este último día completo en el Algarve lo dedicamos a conocer la parte del Algarve más pegada a España. Comenzamos visitando Tavira, una población que sí que nos gustó y recomendamos visitar. Una vez vimos Tavira, nos acercamos más a la Ria Formosa, y para ello aparcamos en Pedras d’El Rei, desde donde cogimos un trenecito que te lleva hasta la Praia do Barril. El trenecito cuesta unos 2.8€ ida y vuelta, y el recorrido es muy corto, de apenas 1 km, pero es una forma curiosa de atravesar esta parte, y se agradece, sobre todo en los días de verano.

En la Praia do Barril, que al estar alejada es bastante tranquila para darse un baño, lo que más llama la atención es el cementerio de anclas, una parte de dunas en la que se pueden observar cientos de anclas abandonadas, ya que antiguamente de aquí salían los barcos que se encargaban de pescar atún (hay un museo dedicado a ello allí mismo).

De Pedras d’El Rei fuimos a Santa Luzia, un pueblecito pesquero a apenas 2.5 km que cuenta con el título de Capital del Pulpo. El restaurante más famoso es Casa do Polvo, parece ser que simepre está lleno y lo mejor es reservar. Nosotros no pudimos probarlo, pero fuimos a otro de la zona donde también pudimos disfrutar de un delicioso pulpo y de pescado fresco. Se llama ‘Sol e Mar Caracas’.

Después de comer fuimos hacia Olhão, donde el arte urbano está cobrando cada vez más protagonismo, y de ahí a Faro, la capital del Algarve, y que junto con Tavira fue la población que más nos gustó. En el camino de vuelta paramos a ver la Praia da Falesia, que se caracteriza por los tonos rojizos y blancos de los acantilados de tierra, y por último a la Praia da Marinha, la playa más popular del Algarve (por ello, al menos en verano, cortan la carretera, tienes que aparcar en las inmediaciones e ir andando).

Como ya era bastante tarde, nosotros lo que hicimos fue ir al mirador de arriba de la playa, sin bajar a la zona de baño, y así poder ver los famosos arcos que, desde un punto determinado (y saltándote la valla de seguridad, por lo que no lo recomiendo para nada), se puede ver un corazón. Al día siguiente ya salimos del Algarve sin apenas visitar nada, por lo que este fue todo nuestro itinerario.

 

Consejos: uso de la autopista

Para moverse por el Algarve, o bien se puede ir por las carreteras secundarias, o bien por la autopista, que es de pago y en ciertos tramos te puede ahorrar algo de tiempo. Nosotros quisimos cogernos el bono de tres días, que por 20€ te permite utilizar la autopista de forma ilimitada. Sin embargo, no os recomiendo para nada hacerlo a través de la página web.

Y esto es porque nosotros, después de varios intentos de registro sin éxito porque automáticamente nos cambiaba el país, daba error el número de teléfono, conseguimos comprarlo, seleccionando la fecha que queríamos, y una vez le dimos a pagar… ¡Tachán! La web nos asignó el bono para una semana después. Fuimos a las oficinas de CTT y se desentendieron, dijeron que allí no podían hacer nada. Y por el formulario de cambio de fecha de la web nunca obtuvimos respuesta, por lo que perdimos los 20€. Si queréis ese bono, lo mejor es que lo compréis físicamente en un punto de venta y os expliquen cómo activarlo.

 

Si quieres pasar por ella pero sin bono, pagando lo que toque en cada momento, cuando entras a Portugal tienes que seguir las indicaciones para extranjeros. Ahí paras en un punto que registra tu matrícula y te pide una tarjeta de crédito para que automáticamente te carguen los pagos, por esta transacción te cobran unos céntimos. Probablemente hayas oído que si no haces nada de esto y entras a la autopista, la multa nunca llega a España. Pues ten en cuenta que desde hace unos años ya hay acuerdo entre ambos países para que sí que lleguen, así que ve con cuidado.

 

Estado de las playas del Algarve

Es importante tener en cuenta que el Algarve está formado por kilómetros y kilómetros de acantilados, y las partes de playa suelen estar rodeadas de paredes de tierra que se moldean facilmente con el agua y el viento. Por eso, en muchas de ellas te encontraras con señales de peligro de derrumbamiento, y te indicará dónde es seguro ponerse y dónde no, por lo que es algo a tener en cuenta, ya que ha habido varios accidentes a lo largo de los años. Por la misma razón, no hay que jugársela en los acantilados y asomarse al borde, ni saltarse las vallas de madera de seguridad que hay en diferentes zonas.

Espero que os haya gustado esta ruta de 4 días por el Algarve. Aquí os dejo algunos enlaces de reservas que os pueden ayudar a organizar el viaje. Son enlaces de afiliado, por lo que utilizándolos (bajo el mismo precio que si entráis directamente a la web) estaréis colaborando con el mantenimiento de este blog:

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