Itinerario de dos días por Cádiz provincia

por Eva

En este artículo te hablo de qué ver en la provincia de Cádiz en dos días, una ruta que nosotros hicimos descubriendo algunos de los pueblos más bonitos de Cádiz, como es el pueblo blanco de Vejer de la Frontera, y los rincones más interesantes y emblemáticos de la ciudad. Un itinerario que puedes variar de orden dependiendo desde donde llegues y de cuáles seas tus preferencias.

 

Día 1

El primer día comenzamos por Tarifa, ya que nosotros llegamos desde Ronda, que formaba parte de nuestro itinerario de 12 días por Andalucía y el Algarve. Antes de llegar a Tarifa, paramos en el Mirador del Estrecho, desde donde se tienen unas vistas fantásticas de África, que desde este punto tan solo está a 15 km.

Una vez en Tarifa, callejeamos y nos perdimos por su casco histórico, entrando por la preciosa Puerta de Jerez. Nos encantó la esencia de sus calles, ese royo hippie que se respira, así como esas reminiscencias árabes que siguen quedando en muchos de sus rincones. Comimos aquí y proseguimos con la ruta. Cabe recalcar que, aunque nos hubiera gustado, no pudimos visitar ninguna de las playas emblemáticas de la zona, ya que era plena temporada alta y las carreteras de acceso llegaban a incluso estar cortadas por la saturación de estos lugares en un verano marcado por la pandemia.

De Tarifa fuimos a Vejer de la Frontera, uno de los pueblos más bonitos que he conocido hasta la fecha. Su centro histórico es espectacular y está muy bien cuidado. La muralla y sus arcos, la Plaza España, su estimada Iglesia del Divino Salvador… Hay muchos rincones bonitos. Tres de los sitios más fotogénicos son el mirador donde está La Cobijada (una escultura en honor a la mujer vejeriega); una preciosa puerta azul en la calle Judería, junto al Arco de la Puerta Cerrada; y el Arco de las Monjas, un callejón que está en el cruce entre la calle Ramón y Cajal y la calle Judería, pegado al Convento de Nuestra Señora de la Concepción.

De ahí pasamos a Conil de la Frontera, donde sobre todo nos gustó la Plaza de Santa Catalina y sus alrededores. Para acabar el día, nos dirigimos a Cádiz ciudad, que es donde pasamos las dos noches, concretamente en el hotel Casual con Duende. Para cenar, nos fuimos a tapear por la calle Plocia, donde hay numerosos bares de tapas, para así cenar muy bien y a muy buen precio.

 

Día 2

El segundo día nos dimos el gusto de desayunar en plena Plaza de la Catedral para disfrutar de la calma de la mañana y las vistas a esta preciosa construcción. Después, fuimos callejeando y visitando algunos lugares destacados de la ciudad, como el Monumento a la Constitución de 1812, la Casa Natal de Manuel de Falla (está en la Plaza de Mina, no es visitable, tan solo hay una placa), el Gran Teatro Falla (sueño con vivir en él unos carnavales) y el Callejón del Duende.

Un mirador muy popular es la Torre Tavira. Nosotros no llegamos a subir porque ahora, por el aforo tan limitado, hay que reservar con antelación, por lo que tenedlo en cuenta si queréis visitarlo. Para comer, fuimos a la Freiduría Las Flores, que es muy famosa por su pescaíto frito. Llegamos a la 1 y en cuestión de minutos se llenó, cuando salimos había una cola larguísima para entrar a comer, así que os recomiendo que vayáis pronto (nosotros comimos bastante bien).

Después de comer recorrimos el Parque Genovés y cogimos el coche para visitar Jerez de la Frontera, por donde estuvimos dando un paseo. Pillamos las bodegas cerradas, pero aquí puedes visitar algunas tan emblemáticas como las de Tío Pepe. Después, fuimos al Puerto de Santa María, aunque con el calor que hacía (lo normal en esa época) no nos entretuvimos mucho. Ambas poblaciones nos parecieron de un estilo muy distinto a los pueblos que habíamos visto el día anterior.

Volvimos a Cádiz ciudad y caminamos hacia el Castillo de Santa Catalina (que pillamos cerrado) y bordeando la Playa de la Caleta, hicimos el paseo por dentro del mar que llega hasta el Castillo de San Sebastián, un recorrido con vistas preciosas y con mucho ambiente. Para terminar, mientras se ponía el sol, caminamos por el Paseo del Vendaval para admirar la belleza de la Catedral de Cádiz y la magia de la luz del atardecer.

Si llegas a Cádiz ciudad en coche, ten en cuenta que buena parte del centro es peatonal y con muchas calles de acceso limitado. Os recomiendo que no hagáis caso a Google Maps (que al menos a nosotros, camino del hotel, nos metió por calles laberínticas de las que nos vimos mal para salir) y metáis el coche en un parking nada más llegar. Nosotros lo metimos en el Parking San Antonio, que está muy céntrico. Cuando nosotros fuimos, tenían una promoción con la que te salía el día bastante económico si te descargabas la app de Interparking y pagabas a través de ella, por si le queréis echar un vistazo.

La verdad es que de Cádiz ciudad nos trajimos un recuerdo muy agradable más allá de sus lugares bonitos. No sé si tuvimos suerte o si siempre será así, pero todo el mundo nos trató con una amabilidad, simpatía y buen royo que contagiaba buen humor. De Cádiz ya partimos hacia el Algarve, donde pasamos cuatro días, os lo contamos en el siguiente artículo: El Algarve en 4 días.

 

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